miércoles, 20 de agosto de 2008

El aullido de un roble
silba entre las antenas de tu edificio,
acaricia las ondas de antiguas primaveras.
No programará más brotes,
ni fisgarán sus hojas los secretos de las bestias.
Ya nunca serán el pentagrama del bosque.


______________________________ Jesús Ge

3 comentarios:

Julio Obeso González dijo...

Hola Jesús:
Mucho y bien me habla Víktor de ti y su intuición femenina -cada día más acentuada- no se equivoca.
Sencillamente decirte que me gusta como escribes y las asociaciones que practicas: Inteligencia y sensibilidad, buen camino.
Un abrazo desde Asturias.
Julio

Jesús Ge dijo...

Es un honor tener a tan ilustre comentarista en estas páginas.
También Viktor me habló mucho de ti.
Me alegra y satisface que te interese mi escritura -todavía tan en proceso-

Un abrazo.
Nos leemos.
Jesús.

Nuria dijo...

Qué gráfico tu poema. Me gustó. Es como un golpe visual.