Hace un par de semanas -la del puente de mayo-, me encontraba en Madrid por motivos personales. Por estos mismos motivos no había podido participar del recital
Naufragio en los Bares, al que tanto empeño y cariño dedicamos Viktor, Gari, Lu y yo. Un tanto decepcionado y un tanto aturdido me encuentro en la noche madrileña sin saber muy bien qué hacer. Casualmente leo en el suplemento de ocio de un conocido periódico nacional lo del
Bukowski. Ya me había hablado de él Ana Pérez Cañamares, pero nunca había estado en él. Así que allá voy, cenando una miserable pizza -muy rica, Carlos, gracias- en el banco de un parque público, rodeado de policías que esperaban bronca por la anulación de las fiestas del 2 de mayo.
Fue una noche inolvidable. He de decir que primero estaba un poco temeroso de que el nivel fuera extremadamente elevado y que mis poemillas desentonaran allí. Pero el buen hacer y la acogida de los anfitriones (Carlos y compañía) me hicieron sentir cómodo. Lo importante no era la "calidad" de los poemas, sino el hecho de compartir (os suena esta filosofía, Naufragos?). He de agradecer a todos los que allí estaban el silencio con el que respetaron mi lectura.
Me resulta imposible ahora recordar todos los poetas y las distintas poéticas que allí se dieron cita, pero sí me quedé con el agradable recuerdo de dos poetisas:
Violeta Castaño y
Marta Noviembre. Os dejo aquí sendos poemas de estas autoras.
HAZ LO QUE DEBASHaz lo que debas hacer
pero no me interpretes,
nunca pedí que hicieras,
nunca quise explicaciones
más allá de mis ganas,
y es que te veo
el miedo por la espalda,
y no entiendo
porqué le invitaste,
podría ser tan fácil
un rato más,
no plantearse al otro
cuando ni somos del todo,
y sí
un abrazo como una tregua,
una caricia como un ya sé,
una dosis de paz
concentrada en cama ajena,
un velar el sueño
como el máximo acto,
ahora que todo está tan seco
y tan gastado,
tan perdido en recovecos.
Y aún pienso
en el miedo ése,
al acecho,
y hasta puede que sepa
que viene de mí
conmigo,
por eso
haz lo que debas hacer
y no repares
en el miedo que soy.
No elijas por mí
que yo sola
hace tiempo
aprendí a recomponerme.
_________________ Marta Noviembre_________________ (aunque no sea un poema ___________________ mío quiero dedicarle este ___________________ poema a Aracne, que ahora ___________________ tiene miedo)sustitutosalguien me ha visto enganchada de unos labios que no son los tuyosy entonces él y yo ya formamos partedel imaginario colectivo común de ese únicoaunque yo siga contándote las venas en el espejoy riéndote las risas un poco por costumbrehay una historia que ni siquiera es historiay que aunque no sea ni siquiera anécdotapoder vivirla a tu ladoya no ocupa lugar en la mente de ninguno de nosotrospasamos de largo como si las prisas significaran algo más que excusasy como si caer en lo de antes nos sirviera de consuelosigue sin dolerme el cuerpo como quiero que me duela/después de haber dormido con éllos cien metros lisosen su empeño de algo que se parece al absurdoy no contigo/ tengo un vestido que ya no me hace el vueloen tus movimientosy una palabra en la punta de la lengua que dice algo así como/suspiro/y luego se traga a sí mismaen el afán de desintoxicarsees algo físicoalgo que ocurre en un momentosólo consiste en darse el primer lengüetazoy mantener la mente alejada del amorqueno...pero otro viene a gesticular delante de mi caracuando me pide que le deje secuestrarmey yo sólo veo dos párpados cerradosy no un sol en la ventanaque era cuando tú decías que el silenciosonabacomo la provocación del desconocidoque se encuentra con su alma gemela o con su alma...vienen a sustituirnos/te aviso/en los imaginarios comunesen los recuerdos de una nocheen las cosas bonitasy en eso que llaman químicavienen a sustituirnosen los regalos de los cumpleañosy en las familias políticascomo cuando tú decías que teníamos todo el tiempopara soñare irnos de viajepero ahorael vivirlo hacemoscon los otros
______________________ VIOLETA CASTAÑO