miércoles, 19 de mayo de 2010

A UBERTO STABILE

A UBERTO STABILE

- Señor Cocteau, si alguna vez 
se quemara el Museo del Louvre, 
¿usted qué salvaría?
- El fuego.
Jean Cocteau

Conservaban
pequeñas llamaradas en sus dedos
devoraban el tiempo
bajo sus lenguas
sólo esperaban
luego perdían los hábitos
y lloraban

juntos.


Jesús Ge

3 comentarios:

Viktor Gómez dijo...

genial, Jesús.

uberto stabile dijo...

Efectivamente Jesús, era un Museo no una casa, pero mi sensación y perdidda de norte era que ardía la casa. Gracias por la aclaración y por el calor de tu poema. Un abrazo

Anónimo dijo...

me gusta mucho mucho