SI TAN TONTO EL POETA NO FUERA
Si tan tonto el poeta no fuera,
si no tanta cachaza gastara,
abundancia feliz sobre el mundo
vertería, y ya sólo por cuitas
penaría de letras escritas.
Construiría amarillas mansiones
con jardines, con árboles llenos
de un alegre piar: pajarcillos,
mirliflautas y lectortontillos,
tortolacias y destorninecios,
jiligueros ycurrucurracas,
y cuervecillos petinaranjas
que te dicen la buenaventura.
Llenaría las fuentes oscuras
de colores de luces y peces:
de barbucios y de estrucheces,
de carpacios y de agriciprinos,
tarariras, tencurrios, lamprinos,
silurius, goribios y rutilos.
Cundiría un aire no usado
de fragancias de hierbas y hojas.
Con horarios no habría cuidado
ni en comidas ni en tajos. Sin prisa
escaleras de formas ignotas
alzaría, sería la veta
de sus maderas malva, tan suave
como esa piel que mi dedo sabe.
Pero tiene de tonto el poeta
tan tanto que se pone a escribir
y no trabaja. Y no le dejan
casi vivir los remordimientos.
Mas contento con tanto quebranto
se le encuentra al poeta la muerte.
Sólo un día le dura la suerte
que le elogia, le alaba y le loa.
Dos serían los días de halago
si el poeta no fuera tan vago.
Boris Vian
(Traducción de Amelia Gamoneda)