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domingo, 20 de enero de 2008

RAZONES POÉTICAS

Todavía no sé porqué escribo poesía. Todavía no sé porqué esa necesidad de plasmar signos en el papel. Todavía no sé porqué me siento raro cuando no lo hago. Todavía no sé para qué la poesía.

Pero leo lo que piensan otros y, a veces, lo hago mío. O lo siento mío. O lo añoro mío.

Esto es lo que dice Eduardo Chirinos, en su "Abecedario del Agua":


RAZONES PARA ESCRIBIR POESÍA

Entonces vi a mis padres. Lo recuerdo claramente. Ella nos miraba jugar detrás de la ventana. Él veía un programa de televisión que alternaba con la lectura del periódico. No estaban muertos. Eran, eso sí, muy jóvenes (más de lo que yo soy ahora) y hacía un calor inquietante y húmedo como corresponde a los veranos del trópico. Una vez la vi bañarse a través del ojo de la cerradura. Oh cómo recuerdo sus pechos temblando lentamente bajo el agua fría, el tenue aletear de los murciélagos, el angustioso croar de los sapos y las ranas. De pronto, el golpe seco y definitivo de mi padre. En verdad no recuerdo si me dio o no un golpe. Sólo sé que poseí por un instante la belleza. Y que en ese instante la perdí para siempre.

_____________________________ Eduardo Chirinos
_____________________________ "Abecedario del Agua"
_____________________________ Ed. Pre-textos.

lunes, 7 de enero de 2008

PARA COMPENSAR

Como no me ha quedado conforme con mi poemita sobre la Navidad, os "regalo" un poema de Eduardo Chirinos (uno de los precursores del Postismo) que encontré en la librería Poëme. ¡¡Feliz día Nuevo!!

EL MILENIO ESTÁ A PUNTO DE ACABARSE

PERO LAS estaciones todavía se cumplen, la tierra continúa girando y los peces abren y cierran sus bocas como hace siglos. En algún lugar de la India los tigres machos luchan entre sí por el amor de las tigres hembras y en un bosque cercano los conejos devoran las mismas plantas y raíces que alimentan la tierra. Debería hablar de la contaminación y del petróleo, debería hablar de plagas innombrables, del hambre que devasta poblaciones, de niños mutilados por nubes radiactivas. Pero estoy aquí, escribiendo este poema, midiendo sus palabras, eligiéndolas con amor y con cuidado, con cólera y con resentimiento. Entonces me miro en el espejo y sólo veo tinieblas, un vacío culpable en la página en blanco.
Escribo esto porque me siento solo. Porque las palabras me han abandonado. Porque ella no estará más.

____________________________ Eduardo Chirinos.
____________________________ "Abecedario del agua"
____________________________ Ed. Pre-textos