INSTRUCCIONES PARA LA UTOPÍA
Construir un eco
y romper brutalmente tu engaño;
levantarte por debajo del silencio
y amar en todos los rincones
que aprendiste a desandar.
-No es tarde-
Después, aun existe el recuerdo:
Un aullido contagioso,
los pies de las grietas,
las ventanas abiertas
en las noches de invierno,
la hemorragia que cultivas,
el lloriqueo de un perro,
las nanas que canta tu madre
a la sombra de un árbol,
-esperándote-
…
Y luego, mucho tiempo antes,
nacer, derrumbar el eco tiernamente,
y decirte, en todos los hombres, hombre.
Jorge Brunete