(...) la actual y tan abundante producción industrial de la literatura busca la disolución del discernimiento y de la inteligencia. Buena parte de la literatura actual es un Try Again. Inténtelo de nuevo. Biedma y Rulfo son un Contra-Try Again. (...)
Manuel Vilas, en ABCD. "Gil de Biedma, con él llegó el escándalo". Para leer el artículo completo, pincha aquí.
Con motivo del estreno de "El cónsul de Sodoma", la película sobre la vida y obra del poeta Jaime Gil de Biedma, retomo la lectura de sus poemarios. En el film se hace referencia a este poema, una sextina crítica con el gobierno y el concepto de España. Como le pasa a los grandes poemas, que siempre están en el presente, éste recobra ahora toda su actualidad.
Apología y petición
¿Y qué decir de nuestra madre España, este país de todos los demonios en donde el mal gobierno, la pobreza no son, sin más, pobreza y mal gobierno, sino un estado místico del hombre, la absolución final de nuestra historia?
De todas las historias de la Historia la más triste sin duda es la de España porque termina mal. Como si el hombre, harto ya de luchar con sus demonios, decidiese encargarles el gobierno y la administración de su pobreza.
Nuestra famosa inmemorial pobreza cuyo origen se pierde en las historias que dicen que no es culpa del gobierno, sino terrible maldición de España, triste precio pagado a los demonios con hambre y con trabajo de sus hombres.
A menudo he pensado en esos hombres, a menudo he pensado en la pobreza de este país de todos los demonios. Y a menudo he pensado en otra historia distinta y menos simple, en otra España en donde sí que importa un mal gobierno.
Quiero creer que nuestro mal gobierno es un vulgar negocio de los hombres y no una metafísica, que España puede y debe salir de la pobreza, que es tiempo aún para cambiar su historia antes que se la lleven los demonios.
Quiero creer que no hay tales demonios. Son hombres los que pagan al gobierno, los empresarios de la falsa historia. Son ellos quienes han vendido al hombre, los que le han vertido a la pobreza y secuestrado la salud de España.
Pido que España expulse a esos demonios. Que la pobreza suba hasta el gobierno. Que sea el hombre el dueño de su historia.
Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde -como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante.
Dejar huella quería y marcharme entre aplausos -envejecer, morir, eran tan sólo las dimensiones del teatro.
Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma: envejecer, morir, es el único argumento de la obra. JAIME GIL DE BIEDMA "Poemas póstumos" 1968